El mantenimiento de ascensores es una tarea fundamental, ya que su uso diario puede producir el desgaste de sus componentes, así como sufrir averías o roturas. El servicio de mantenimiento, llevado a cabo por una empresa especializada, no solo permitirá garantizar la calidad en el estado de las instalaciones, sino también la seguridad de todas las personas que lo utilizan.

Desgaste de los componentes

El desgaste de algunos componentes puede, poco a poco, transformarse en un peligro para los usuarios, pudiendo aumentar el riesgo de accidente si se averían piezas clave como aquellas adheridas a cerraduras de puertas, interruptores de seguridad, sistemas de alarma, parada de emergencia, freno o el limitador de velocidad.

Estos desgastes se deben a que los elevadores ­–de comunidades de vecinos y edificios de oficinas y comerciales, principalmente– realizan rutinas diarias de funcionamiento de casi 15 horas al día, cerca de 1.200 ascensos y descensos a una velocidad promedio de entre 8 y 12 km/h.

Averías y Roturas

El desgaste de los componentes por su uso diario, sin realizarse las correspondientes revisiones periódicas, generalmente provocará pequeñas averías que pueden derivar en roturas que requieran sustituir las piezas por completo, y de esta forma, asumir importantes gastos de reparación, mucho mayores que una cu­­ota de mantenimiento. Además, estas roturas no solo supondrán un problema en el aspecto económico sino también en la comodidad de los usuarios, que no podrán utilizar el ascensor mientras se realice la reparación.

Ascensores ae

Por ello, el proceso de mantenimiento de tu ascensor no se debe confundir con un proceso exclusivo de reparación. Es importante realizar las revisiones periódicas estipuladas en la normativa vigente.

Los plazos que rigen la revisión periódica están en función del tipo de ascensor:

  • Ascensores instalados en edificios de uso industrial y lugares de pública concurrencia: cada dos años.
  • Ascensores instalados en edificios de más de veinte viviendas o con más de cuatro plantas servidas: cada cuatro años.
  • Ascensores no incluidos en los casos anteriores: cada seis años.

¿Cómo favorecer que tu ascensor se encuentre en un estado óptimo?

Una de las primeras pautas es que las personas que utilizan el ascensor a diario sigan las normas de comportamiento y utilización del ascensor. Estas normas pasan por sencillas instrucciones como no sobrepasar la cantidad recomendada de personas que utilicen el ascensor a la vez o no sobrepasar el peso máximo.

No utilizar el ascensor para cargar y descargar muebles grandes, puesto que seguramente superemos la capacidad máxima de peso establecido, si no que además tendremos muchas posibilidades de golpear las puertas.

Es imprescindible cuidar las puertas del ascensor, ya que éstas suelen generar la mayoría de las averías que se producen los ascensores. Por ello, debemos utilizarlas con precaución y evitar forzarlas o abrirlas antes de que el ascensor se haya detenido por completo.