Hay veces en que las personas con movilidad reducida o diversidad funcional necesitan soluciones específicas de accesibilidad para sortear las barreras arquitectónicas presentes en edificios y viviendas. Favorecer y mejorar la calidad de vida de estas personas puede hacerse mediante la sencilla instalación de sillas salvaescaleras y plataformas salvaescaleras.

La instalación de este tipo de sistemas de elevación no suele presentar ninguna dificultad. Es conveniente apostar siempre por soluciones basadas en la calidad y en la seguridad; todas las piezas deben cumplir con los estándares de calidad y seguridad europeos y ajustarse a la normativa de ascensores.

El primer aspecto a tener en cuenta es el espacio disponible para realizar la instalación del mecanismo. Algunas veces no se presenta ningún tipo de problema de espacio, pero también puede suceder que existan límites. Por ello, un técnico especializado en la instalación de sistemas salvaescaleras siempre valorará el obstáculo a superar, el tipo de escaleras al que nos enfrentamos, etc. Una de las ventajas de este sistema es su grado de adaptabilidad, por lo que simplemente debe adaptarse la instalación a las necesidades de la vivienda y de la persona que va a utilizar el aparato.

Plataformas y sillas salvaescaleras

En el caso de que sea necesaria una obra para la instalación de un subeescaleras o una plataforma salvaescaleras, hay que tener en cuenta que la empresa de instalación debe tener la capacidad para llevarla a cabo, bien por su propia cuenta o con alguna compañía que entienda las necesidades del proyecto. Serán necesarias licencias y permisos.

Pese a que el precio de instalar ese tipo de sistemas, generalmente, suele ser bastante inferior a la instalación de un ascensor en una vivienda unifamiliar, es conveniente que te informes si existe algún tipo de subvención para su instalación, ya que es frecuente que los distintos organismos de la administración promuevan ayudar para favorecer una mejor movilidad de las personas con alguna discapacidad o diversidad funcional. A través del siguiente enlace puedes consultar la disponibilidad de ayudas en el portal de la Comunidad de Madrid.

Una vez finalizada la instalación, debemos tener en cuenta el mantenimiento del sistema. Sorprendentemente, a diferencia que el resto de sistemas de elevación, la normativa vigente de las sillas y plataformas salvaescaleras no exige la necesidad de contratar un plan de mantenimiento. Sin embargo, resulta más que recomendable disponer de uno ante cualquier incidencia que pueda ocurrir. Dicho plan de mantenimiento debe tener siempre en cuenta la normativa vigente, que en este caso es la Directiva 2006/42/CE del Parlamento Europeo de Máquinas.