El precio del mantenimiento de un ascensor

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Los ascensores necesitan un mantenimiento periódico que permita garantizar la seguridad de los usuarios. Igualmente, llevando al día el mantenimiento de nuestro aparato, podremos evitar costosas reparaciones en caso de averías. Pero, ¿cuánto cuesta este servicio? Son muchos vecinos los que se preguntan por el precio del mantenimiento de un ascensor. Aquí aportamos algunas claves:

  • El precio varía en función del tipo de ascensor. Si se trata de un ascensor más antiguo, cuyas piezas son de peor calidad o han sufrido mucho desgaste, el precio del mantenimiento puede encarecerse. De igual forma, otros factores pueden hacer que suba el coste de mantenerlo: la complejidad del sistema electrónico, las características de los mecanismos de seguridad, etc.
  • El número de ascensores en una finca influye en el precio final del mantenimiento. Si una misma finca urbana o mancomunidad de propietarios dispone de muchos elevadores, esto puede afectar al precio. Si un técnico, para la revisión y engrasado de piezas, solamente tiene que realizar un desplazamiento, esto influirá en el abaratamiento del coste de mantenimiento unitario.
  • El servicio de reparación contratado puede conllevar un sobrecoste. Algunas empresas de mantenimiento de ascensores añaden un sobrecoste por reducir el plazo en el que se solventa una avería. Si la avería no está entre las contempladas en el contrato, es posible que los propietarios del ascensor deban acometer un pago no previsto.

Por norma general, el mantenimiento de un ascensor tiene un precio asequible, que oscila desde los 50€ mensuales hasta los 100-120€ para un elevador de características normales. Las empresas que ofertan estos servicios compiten entre ellas para ofrecer el mejor precio, pero no siempre la mejor calidad y este es un aspecto que debe valorarse cuidadosamente pues una avería imprevista puede aumentar radicalmente la factura final del mantenimiento.

Por último, cabe especificar que solamente aquellas empresas que han sido acreditadas ante el Ministerio de Industria y que cualquier empresa que reúna las características puede acometer las tareas necesarias, independientemente de la marca del aparato elevador.

Mantenimiento de sistemas de elevación: ¿dónde está la calidad?

El correcto mantenimiento de sistemas de elevación es la clave para que no se produzcan incidencias y la instalación dure a lo largo del tiempo, resultando rentable. Un ascensor, montacargas o salvaescaleras en buenas condiciones es garantía de calidad de vida para los vecinos de una finca o los residentes de un chalet.

¿Cómo debemos abordar este asunto? Muchas empresas tienen contratada una empresa que realiza revisiones periódicas del sistema de elevación. Igualmente, se atienden averías y se llevan a cabo las reparaciones necesarias para el correcto funcionamiento de estos sistemas. Cada cierto tiempo, es imprescindible que superen las Inspecciones Técnicas Obligatorias, sin fallos o incidencias.

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En el sector de la elevación hay muchas empresas capaces de prestar estos servicios. Pero, ¿qué hace competitiva a una empresa mantenedora de ascensores o salvaescaleras?

  • La experiencia: los años de trabajo nos permitirán abordar los distintos problemas con mayor conocimiento y rapidez. Igualmente, las empresas mejor asentadas podrán ofrecer procesos cerrados y procedimientos controlados orientados a la plena satisfacción del cliente.
  • Servicio 24 horas: Las averías se producen de forma impredecible. Pueden darse en horario laboral o en Navidad o Nochevieja… Por eso es fundamental que la empresa en la que confiamos el mantenimiento y reparación de nuestro sistema de elevación disponga de un servicio de rescate las 24 horas, con un tiempo de atención no superior a las 3 horas.
  • Precios competitivos: En el sector de la elevación hay empresas de distintos tamaños y que ofrecen precios muy variados. Tenemos que elegir nuestro proveedor también en función del precio que nos puedan ofrecer, sin pagar más de lo necesario, pero tampoco menos de lo que se pueda.

En el sector de la elevación hay empresas de muchos tipos y tamaños, pero lo que todas deberían garantizar son estas tres premisas. Si estamos buscando contratar o cambiar de proveedor, lo mejor es solicitar un periodo de prueba de unos meses que nos permitan apostar por un servicio de calidad.

¿Por qué se producen los accidentes de ascensor?

Los accidentes de ascensor no son algo que se produzca con frecuencia, al menos en la Comunidad de Madrid. Diversas medidas regulatorias están en vigor para garantizar la seguridad de los usuarios. Sin embargo, siempre existe un pequeño riesgo de que se produzca un accidente. Los periódicos recogían, hace unos días, la noticia de un desprendimiento que se saldó con cuatro personas heridas, todas de una misma familia de Madrid. ¿Qué sucedió?

Se pueden barajar distintas hipótesis. Normalmente se llevan a cabo investigaciones que ayudan a esclarecer las causas de acontecimientos como éste. En cualquier caso, conviene recordar que una buena prevención minimiza el riesgo de que se sufra un accidente.

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Mantenimiento deficiente del ascensor

Un ascensor que no es sometido a un mantenimiento exhaustivo y periódico tiene más riesgos de sufrir una avería o de que se produzca un accidente con eventuales daños a los usuarios del mismo. Durante las labores de mantenimiento, hay que revisar siempre los sistemas de seguridad que previenen los desprendimientos de las cabinas. En condiciones normales, los ascensores están equipados con frenos de emergencia, paracaídas y otros sistemas de seguridad que se activan en caso de que los cables que sostienen la cabina sufran algún fallo o rotura.

Un mantenimiento no profesional

Existen, en el sector de los ascensores, muchas empresas que operan sin ofrecer garantías reales de calidad. Con el único reclamo comercial de un precio más ajustado, visan informes de mantenimiento sin haber realizado las comprobaciones oportunas. Ya sea por falta de honestidad o de conocimiento, esto supone un alto riesgo para aquellas personas o comunidades que contratan este tipo de empresas. Conviene que el servicio de mantenimiento lo preste una empresa con un reconocimiento en el sector y las certificaciones de calidad pertinentes.  El hipotético ahorro puede salir muy caro.

Un uso inadecuado del ascensor

Cada sistema de elevación está diseñado para cumplir una función específica. En los ascensores modernos, es imposible su utilización si se sobrepasa el peso de carga autorizado. Por el contrario, en los ascensores antiguos, que no incorporan una báscula ni inutilizan el sistema en caso de abuso, puede quedar gravemente afectada toda la instalación si suben más personas de las permitidas (o cargas pesadas) y se provoca un sobreesfuerzo de todo el sistema de elevación. El uso inapropiado de un ascensor –especialmente si tiene muchos años de edad– puede terminar en un accidente de mayor o menor gravedad.

Por tanto, conviene recordar que la seguridad empieza por prevenir: modernizar instalaciones, incorporar nuevos sistemas de seguridad, un mantenimiento de calidad y hacer un uso responsable del ascensor.

Cómo mantener correctamente un salvaescaleras

Los salvaescaleras son una excelente solución de accesibilidad para personas con movilidad reducida o algún tipo de incapacidad física. Pueden presentarse como sillas, sobre las cuales las personas suben sentadas, o plataformas capaces de elevar, por ejemplo, sillas de ruedas.

Estos mecanismos, plenamente adaptables, son instalados con cada vez más frecuencia por empresas especializadas en domicilios particulares y espacios de uso común dentro de edificios de viviendas y de oficinas.

mantener-correctamente-salvaescalerasAl contrario que los ascensores y otros sistemas de elevación, la normativa vigente de las sillas y plataformas salvaescaleras no exige la necesidad de contratar un plan de mantenimiento. Sin embargo, no hace falta recordar lo aconsejable que resulta disponer de un plan de mantenimiento ante cualquier incidencia que pueda ocurrir. Al igual que la instalación del sistema, deberá siempre ser realizado por una empresa especializada en estos sistemas.

Lo cierto es que, en el campo de la accesibilidad, los planes de mantenimiento de salvaescaleras son una novedad relativa. Hasta hace unos años, el uso de una plataforma o una silla salvaescaleras era muy puntual puesto que no existía la creciente conciencia social de hoy en día respecto a la accesibilidad universal y la eliminación de las barreras arquitectónicas. Además, el precio era mucho más elevado, por lo que pocas personas podían permitirse uno de estos sistemas.

Si existe un aspecto que una silla salvaescaleras o una plataforma sube-escaleras debe garantizar, sin duda no se trata de otro que la seguridad. Por ello, la contratación del plan de mantenimiento a cargo de una empresa especializada nos garantizará que las instalaciones se encuentren siempre en las mejores condiciones.

Contratar un mantenimiento de salvaescaleras nos permite alargar la vida de nuestra solución salvaescaleras. Además, el precio por mantenimiento preventivo es bastante inferior comparado con el de un elevador o ascensor, así como con el posible precio de una avería grave provocada por la falta de mantenimiento y revisión.

Generalmente, el mantenimiento preventivo de las sillas y plataformas salvaescaleras, consta de los siguientes 4 apartados:

  1. Comprobación de los puntos de seguridad, comprobando que no exista ninguna pieza en mal estado o que se encuentre aflojada o desencajada en los puntos clave de seguridad de la silla salvaecaleras;
  2. Limpieza y engrase de las partes móviles, con el objetivo de evitar parones, atascamientos de piezas y un movimiento suave;
  3. Regulación de los mecanismos, garantizando en todo momento que estos se encuentran en las condiciones necesarias para un correcto funcionamiento.
  4. Revisión de los componentes electrónicos.

Por último, es necesario recordar que el plan de mantenimiento escogido para nuestro salvaescaleras debe tener siempre en cuenta la normativa vigente, que en este caso es la Directiva 2006/42/CE del Parlamento Europeo de Máquinas.

Los riesgos de un ascensor sin un buen plan de mantenimiento

El mantenimiento de ascensores es una tarea fundamental, ya que su uso diario puede producir el desgaste de sus componentes, así como sufrir averías o roturas. El servicio de mantenimiento, llevado a cabo por una empresa especializada, no solo permitirá garantizar la calidad en el estado de las instalaciones, sino también la seguridad de todas las personas que lo utilizan.

Desgaste de los componentes

El desgaste de algunos componentes puede, poco a poco, transformarse en un peligro para los usuarios, pudiendo aumentar el riesgo de accidente si se averían piezas clave como aquellas adheridas a cerraduras de puertas, interruptores de seguridad, sistemas de alarma, parada de emergencia, freno o el limitador de velocidad.

Estos desgastes se deben a que los elevadores ­–de comunidades de vecinos y edificios de oficinas y comerciales, principalmente– realizan rutinas diarias de funcionamiento de casi 15 horas al día, cerca de 1.200 ascensos y descensos a una velocidad promedio de entre 8 y 12 km/h.

Averías y Roturas

El desgaste de los componentes por su uso diario, sin realizarse las correspondientes revisiones periódicas, generalmente provocará pequeñas averías que pueden derivar en roturas que requieran sustituir las piezas por completo, y de esta forma, asumir importantes gastos de reparación, mucho mayores que una cu­­ota de mantenimiento. Además, estas roturas no solo supondrán un problema en el aspecto económico sino también en la comodidad de los usuarios, que no podrán utilizar el ascensor mientras se realice la reparación.

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Por ello, el proceso de mantenimiento de tu ascensor no se debe confundir con un proceso exclusivo de reparación. Es importante realizar las revisiones periódicas estipuladas en la normativa vigente.

Los plazos que rigen la revisión periódica están en función del tipo de ascensor:

  • Ascensores instalados en edificios de uso industrial y lugares de pública concurrencia: cada dos años.
  • Ascensores instalados en edificios de más de veinte viviendas o con más de cuatro plantas servidas: cada cuatro años.
  • Ascensores no incluidos en los casos anteriores: cada seis años.

¿Cómo favorecer que tu ascensor se encuentre en un estado óptimo?

Una de las primeras pautas es que las personas que utilizan el ascensor a diario sigan las normas de comportamiento y utilización del ascensor. Estas normas pasan por sencillas instrucciones como no sobrepasar la cantidad recomendada de personas que utilicen el ascensor a la vez o no sobrepasar el peso máximo.

No utilizar el ascensor para cargar y descargar muebles grandes, puesto que seguramente superemos la capacidad máxima de peso establecido, si no que además tendremos muchas posibilidades de golpear las puertas.

Es imprescindible cuidar las puertas del ascensor, ya que éstas suelen generar la mayoría de las averías que se producen los ascensores. Por ello, debemos utilizarlas con precaución y evitar forzarlas o abrirlas antes de que el ascensor se haya detenido por completo.

Normativa de los montacargas: ¿está adaptado a la ley vigente?

[fusion_builder_container hundred_percent=”yes” overflow=”visible”][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_size=”” border_color=”” border_style=”solid” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”no” center_content=”no” min_height=”none”][fusion_text]Toda superficie industrial o comercial que cuente con varios niveles, necesitará disponer de un sistema para mover verticalmente las mercancías. A estos aparatos de elevación los llamamos montacargas y están sujetos a una normativa específica.

¿Qué son los montacargas?

Antes de examinar la normativa, debemos tener clara la definición de montacargas. Se trata de máquinas auxiliares, accionadas por motores eléctricos o grupos hidráulicos. Estos aparatos pueden destinarse al transporte de mercancías únicamente, o bien al transporte mixto de mercancías y personas. Para cada tipo de montacargas existen normas específicas que se deben observar para garantizar la seguridad de las personas y la durabilidad de las instalaciones.

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La normativa aplicable

Si los montacargas están destinados al transporte parcial de personas, entonces y como todos los sistemas y aparatos de elevación, quedarán sujetos a lo indicado en el RDL 2291/1985 así como en las posteriores modificaciones, reglamentos, anexos y transposiciones de la normativa común. Deberán superar las Inspecciones Técnicas Obligatorias según el calendario marcado por la ley y por la Comunidad Autónoma donde esté instalado. Igualmente, tras una modificación importante o un incidente con daño a personas o bienes.

Si el montacargas únicamente ejerce su función con bienes materiales, deberán observarse los artículos del RDL 1215/1997 por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, que es una continuación de la legislación en materia de Prevención de Riesgos Laborales.

Tal y como reza el articulado, este Real Decreto tiene por misión establecer “las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización de los equipos de trabajo empleados por los trabajadores en el trabajo”.

A este efecto, el texto se cierne sobre cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizado en el trabajo. Los montacargas quedarían, evidentemente, incluidos en esta segmentación.

Las obligaciones del empresario

La ley que atañe a los montacargas indica que el empresario siempre deberá tratar de minimizar los riesgos inherentes a la utilización de este tipo de aparatos. En definitiva, se trata de evitar que las personas que deben hacer uso de ellos corran riesgos que pueden mitigarse con una correcta comprobación.

Para esto, es fundamental un buen mantenimiento periódico de la instalación.

Por eso, insta a los empresarios a “adoptar las medidas necesarias para que estos equipos de trabajo estén sujetos a comprobaciones y, en su caso, pruebas de carácter periódico, con objeto de asegurar el cumplimiento de las disposiciones de seguridad y de salud”.

Por otra parte, existe una obligación de formar a los trabajadores en el uso de los montacargas, así como de informarles acerca de la necesidad de prestar la atención necesaria, incluso cuando no estén haciendo un uso explícito de los mismos.[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]

Las averías más frecuentes de las puertas de garaje se pueden evitar

El uso inadecuado de las puertas de garaje automáticas, así como un mantenimiento deficiente y el deterioro propio del paso del tiempo son los causantes más frecuentes de las averías de estos sistemas. Aunque los mecanismos de apertura y cierre están cada vez están más perfeccionados y emplean materiales más eficientes, lo que permite reducir al máximo las averías, las puertas de garaje pueden sufrir deterioros y roturas.

El primer paso para prevenir los problemas más frecuentes de las puertas de garaje (atoramientos, atascos, fallos y averías en el motor, etc.) es efectuar un sencillo mantenimiento, que nos evitará problemas mayores y abultadas facturas de reparación.

Puertas automáticas que no abren

Es un error muy típico y está motivado generalmente por dos causas:

  • Un fallo en el mando con el que abrimos la puerta
  • Un error en el dispositivo receptor de la señal

Es fundamental que no se intente forzar la puerta y accionarla de forma manual, pues podría agravar el problema a solventar. Ambos casos deben ser revisados por alguien experto una vez constatado que la batería del mando, si la lleva, está cargada. 

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Falta de engrasado

Las deficiencias en el mantenimiento de la puerta automática y un incorrecto engrase de sus mecanismos pueden hacer que las piezas móviles chirríen. Además, si algún engranaje ha sufrido desplazamientos de los lugares donde deben estar colocados, pueden sonar pequeños golpes o traqueteos. En este caso, se trata de una tarea que podemos realizar nosotros mismos con las indicaciones del instalador. La falta de lubricación es uno de los problemas más frecuentes y derivan en la rotura de las pequeñas piezas que conforman la cadena. Llevando a cabo este pequeño trabajo, evitaremos los problemas relacionados.

Cómo actuar en caso de avería

Aunque cada problema exija una actuación diferente, todas pasan por ponerse en contacto con el instalador de nuestra puerta. Si tenemos contratado un servicio de mantenimiento es muy probable que este incluya un servicio de reparaciones 24 horas, dado que las puertas de garaje son un dispositivo de uso diario intensivo y cuya reparación no puede esperar.

Procura tener a mano el modelo de puerta/motor que te instalaron y que figurará en la factura. Describe con toda la precisión que puedas cuál es el problema a tratar y si has percibido algún uso extraño en los días anteriores y confía en su criterio para la reparación.

Ascensores en viviendas unifamiliares: así debe ser su mantenimiento

Pese a no ser el tipo de ascensor mas solicitado, las viviendas unifamiliares pueden disponer de ascensores que permitan a los inquilinos desplazarse por las distintas plantas de la casa sin necesidad de emplear las escaleras.

Generalmente, este tipo de ascensores son solicitados cuando uno o varios miembros de la familia no pueden utilizar las escaleras con facilidad. Aunque puede haber diversos casos, en su gran mayoría se trata de personas que necesitan una silla de ruedas para desplazarse o personas mayores que no pueden hacer uso de las escaleras de manera sencilla. Por ello, lo mejor es adaptar la vivienda a las propias necesidades de la familia, haciendo uso de un ascensor privado.

Desde 2015, es obligatoria la inscripción de todos los sistemas de elevación en el R.A.E. (registro de aparatos elevadores), siendo el titular del registro el responsable de que se cumpla la normativa.mantenimiento-viviendas-unifamiliares

Por ello, a pesar de ser un ascensor de uso privado, este tipo de ascensores, al igual que los de cualquier otro edificio, necesita tener contratado un servicio de mantenimiento. Sin embargo, por sus características, requerirán un mantenimiento más sencillo y con una periodicidad mayor en sus revisiones que los de grandes inmuebles comerciales o residenciales.

Según la normativa UNE-EN_81-41, el mantenimiento deberá realizarse cada cuatro meses para los ascensores que no superen los 0,15 m/s, velocidad que este tipo de instalaciones nunca supera.

Otro elemento que deberemos tener en cuenta, es que el tipo de residencia no influirá en la periodicidad del mantenimiento, es decir, que ya se trata de una residencia permanente o ocasional, el mantenimiento deberá realizarse del mismo modo cada cuatro meses.

A parte, los ascensores instalados en viviendas unifamiliares deberán ser inspeccionados por organismos de control autorizados cada 6 años con el fin de comprobar que se mantienen en las condiciones de seguridad adecuada.

Como en el resto de instalaciones de ascensores, la prevención será un factor determinante en el mantenimiento del ascensor, evitando que una pequeña avería se convierta en un gran problema.

Seguridad en la instalación y mantenimiento de ascensores

La seguridad es uno de los aspectos más importantes en cualquier tarea relacionada con la instalación o mantenimiento de ascensores. Siendo un sistema de transporte tan utilizado en viviendas particulares y edificios de oficinas, todos los componentes deben ser de la máxima calidad y estar cuidados para que, en caso de necesidad, no se produzcan fallos.

La normativa relativa a la seguridad de los ascensores es extensa y estricta. El trabajo del conjunto del sector, así como de las autoridades públicas han favorecido que, hoy, los sistemas de elevación sean el método de transporte más seguro que existe.

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Si bien las posibilidades de sufrir un accidente en un ascensor nunca son nulas, sí puede decirse que están absolutamente minimizadas y que las averías raramente revisten gravedad. Son muy contados los casos en los que se deben lamentar daños más allá de los puramente materiales.

En el caso de los ascensores antiguos, hay que destacar y recordar que, como todos los demás, son sometidos a inspecciones periódicas y a revisiones frecuentes de mantenimiento. Durante estas prácticas, suelen detectarse aquellos problemas que pueden resultar en un riesgo para las personas que lo utilizan.

La ley obliga a dotar a todas las cabinas y sistemas de ciertas medidas de seguridad que ayudarán a mitigar los daños en el caso de accidente.

Paracaídas de seguridad del ascensor

Si un ascensor sobrepasa la velocidad de bajada establecida, se activa automáticamente el paracaídas; que provoca una frenada paulatina del ascensor. No se trata de un paracaídas al uso, sino de un sistema para-caídas.

Bloqueo de puertas

Este sistema impide la apertura de las puertas cuando el ascensor se encuentra en proceso de ascenso o descenso, impidiendo que algún usuario pueda salir de éste durante el movimiento. En el caso de avería, es fácil desactivar este bloqueo para el rescate de los usuarios.

Petición de socorro e interfono

El dispositivo de petición de socorro permite solicitar el rescate desde el interior de la cabina y comunicarse con la empresa encargada del mantenimiento. Actualmente es obligatorio que todos los ascensores dispongan de teléfono de petición de socorro y el rescate debe efectuarse en un plazo corto, también establecido por la Ley.

Amortiguadores de final de recorrido

Los amortiguadores de final de recorrido se encuentran en los límites superior e inferior del recorrido, y sirven para reducir suavemente la velocidad de la cabina cuándo esta llega a su fin.

Fotocélulas y bordes sensitivos

Estos sensores evitan accidentes durante el cierre de las puertas automáticas.

Cómo se realiza el mantenimiento de un montacargas

Una vez finalizado el proceso de instalación, es indispensable tener contratado un servicio de mantenimiento de montacargas. Este servicio deberá cubrir pequeñas reparaciones referentes al aspecto o pequeñas averías del montacargas, así como revisiones periódicas que permitan garantizar la seguridad de las mercancías, del edificio y de los usuarios. Existen dos tipos  principales:

Preventivo

El mantenimiento preventivo es aquel que se realiza regularmente para anticipar posibles errores en un montacargas, así como identificar aquellas piezas que sufren mayor desgaste.

Se inspecciona de manera constante el estado de las piezas internas del montacargas, de tal manera que se pueda identificar y eliminar aquellos problemas menores, permitiendo usar el montacargas al 100% de su capacidad.

El primer mantenimiento preventivo se debe realizar una vez cumplidas las primeras 50 horas de trabajo (en los equipos nuevos). Durante este primer mantenimiento se realiza el cambio de aceite de fábrica por aquel con el cual la máquina empezará a trabajar regularmente.

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A partir de este momento se recomienda llevar a cabo un mantenimiento preventivo cada 250 horas de uso, durante el cual se revisa minuciosamente el sistema eléctrico, el sistema hidráulico, sistema de encendido; también se realiza el cambio de aceite y de filtro de aceite del motor. Una vez llegado a las 500 horas, se agrega a estos el cambio de filtro de aire.

Este sistema se repite hasta llegar a las 1.000 horas de trabajo. Este mantenimiento demanda un mayor grado de trabajo y recambio de piezas. Se cambian bujías, filtro de aire, limpieza del sistema de frenos, cambio de aceite y filtro hidráulico.

Correctivo

Este tipo de mantenimiento busca reparar los fallos que presenta el montacargas y que pueden surgir del desgate normal de las piezas, de la ausencia de mantenimientos preventivos o de errores provocados durante las operaciones diarias. Este tipo de mantenimiento no está sujeto a ninguna periodicidad específica.

Su incidencia puede bajar considerablemente siempre y cuando los mantenimientos preventivos se realicen periódicamente según lo establecido por el fabricante de su equipo.