¿Cómo abrir una puerta de garaje estropeada o averiada?

Las puertas de garaje motorizadas o automáticas nos aportan una gran comodidad en nuestro día a día, por eso la avería de las mismas nos puede provocar un perjuicio igualmente importante.

Éstas no solo son un elemento de acceso y un componente estético en la fachada de nuestra casa, además en muchas ocasiones son el primer acceso al domicilio y un elemento importantísimo de seguridad en cualquier hogar.

En el mercado podemos encontrar varios sistemas de puertas y automatismos para uso residencial o comunitario, con sistema abatible o batiente, así como puertas basculantes o puertas correderas.

Detectar el motivo que causa la avería de la puerta de garaje

En primer lugar, debemos cerciorarnos de que podría estar causando que la puerta no se abra. No es tan complejo. Aunque el tipo de mecanismo de apertura y otras circunstancias son determinantes, podemos resumir los más generalizados en:

  • Problemas de conexión eléctrica en el caso de puertas de garaje automáticas.
  • Acumulación de suciedad por falta de mantenimiento en las puertas de garaje.

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Como solucionar la avería

Generalmente, las puertas automáticas cuentan con sistemas que nos posibilitan la apertura del portón en el caso de que haya un corte de suministro eléctrico o se dé el caso de que el motor se haya averiado, por lo que no debe cundir el pánico:

  • Un corte de corriente eléctrica es complicado de prever y poco podemos hacer para evitar que se produzca siempre que la instalación eléctrica esté en buen estado y haya pasado las revisiones reglamentarias. Sin embargo una avería mecánica se puede evitar con un correcto mantenimiento del motor y del resto de elementos que forman la puerta.
  • La mayoría de puertas cuentan con un cable o una cadena conectada al mecanismo de la parte superior que al tirar de él libera los engranajes de la puerta y posibilita que podamos abrir o cerrar la puerta empujando sobre ella.
  • Si el problema es una corredera, ésta llevará junto al motor algún mecanismo que se podrá accionar mediante una llave o clavija que permita liberar el mecanismo de accionamiento.

Pese a estos consejos se hace necesario tener contratado un servicio técnico que realice un mantenimiento preventivo sobre la puerta a fin de evitar cualquier tipo de incidentes y que caso de emergencia o avería puedan dar una respuesta rápida a nuestras necesidades.

Las averías más frecuentes de las puertas de garaje se pueden evitar

El uso inadecuado de las puertas de garaje automáticas, así como un mantenimiento deficiente y el deterioro propio del paso del tiempo son los causantes más frecuentes de las averías de estos sistemas. Aunque los mecanismos de apertura y cierre están cada vez están más perfeccionados y emplean materiales más eficientes, lo que permite reducir al máximo las averías, las puertas de garaje pueden sufrir deterioros y roturas.

El primer paso para prevenir los problemas más frecuentes de las puertas de garaje (atoramientos, atascos, fallos y averías en el motor, etc.) es efectuar un sencillo mantenimiento, que nos evitará problemas mayores y abultadas facturas de reparación.

Puertas automáticas que no abren

Es un error muy típico y está motivado generalmente por dos causas:

  • Un fallo en el mando con el que abrimos la puerta
  • Un error en el dispositivo receptor de la señal

Es fundamental que no se intente forzar la puerta y accionarla de forma manual, pues podría agravar el problema a solventar. Ambos casos deben ser revisados por alguien experto una vez constatado que la batería del mando, si la lleva, está cargada. 

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Falta de engrasado

Las deficiencias en el mantenimiento de la puerta automática y un incorrecto engrase de sus mecanismos pueden hacer que las piezas móviles chirríen. Además, si algún engranaje ha sufrido desplazamientos de los lugares donde deben estar colocados, pueden sonar pequeños golpes o traqueteos. En este caso, se trata de una tarea que podemos realizar nosotros mismos con las indicaciones del instalador. La falta de lubricación es uno de los problemas más frecuentes y derivan en la rotura de las pequeñas piezas que conforman la cadena. Llevando a cabo este pequeño trabajo, evitaremos los problemas relacionados.

Cómo actuar en caso de avería

Aunque cada problema exija una actuación diferente, todas pasan por ponerse en contacto con el instalador de nuestra puerta. Si tenemos contratado un servicio de mantenimiento es muy probable que este incluya un servicio de reparaciones 24 horas, dado que las puertas de garaje son un dispositivo de uso diario intensivo y cuya reparación no puede esperar.

Procura tener a mano el modelo de puerta/motor que te instalaron y que figurará en la factura. Describe con toda la precisión que puedas cuál es el problema a tratar y si has percibido algún uso extraño en los días anteriores y confía en su criterio para la reparación.

Mantenimiento de puertas de garaje: engrasado de cadenas y piezas

Las puertas de garaje motorizadas o automáticas nos aportan una gran comodidad en nuestro día a día, por eso la avería de las mismas nos puede provocar un perjuicio igualmente importante. Para prevenir los problemas más frecuentes de las puertas de garaje (atoramientos, atascos, fallos y averías en el motor, etc.) debe efectuarse un sencillo mantenimiento. El orden en este sentido nos evitará problemas mayores y facturas de reparación más abultadas.

Engrasado de la cadena

Una tarea que podemos efectuar nosotros mismos es el engrasado periódico de las distintas piezas que conforman el sistema de apertura y cerrado de la puerta de garaje. Si nuestra puerta es de tipo lateral, seccional o enrollable, lo normal será que disponga de una cadena o de una correa. Deberemos procurar que esté siempre limpia y, en el caso de tratarse de una cadena, de que esté siempre correctamente engrasada. La falta de lubricación es uno de los problemas más frecuentes y derivan en la rotura de las pequeñas piezas que conforman la cadena. Llevando a cabo este pequeño trabajo, evitaremos los problemas relacionados.

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Vías y rodamientos

En el caso de puertas de apertura lateral, es muy importante inspeccionar y mantener limpios los rodamientos y vías que facilitan la apertura y cierre de las mismas. Con un cepillo de cerdas duras, agua y jabón podremos despejar la suciedad que pueda encontrarse en esos huecos de difícil acceso. Antes de aplicar la grasa, es conveniente que quede todo bien seco. Evitaremos así posibles problemas por oxidación.

Automatismos hidráulicos

Por otra parte, en el caso de que nuestra puerta sea de tipo batiente, el automatismo será hidráulico. Aunque el mantenimiento debe ser llevado a cabo por un profesional, podemos asegurarnos de forma periódica de que no exista suciedad que pueda provocar un atasco al abrirse o cerrarse la puerta. Con un paño húmedo, deberemos frotar las distintas piezas del automatismo para conservarlas limpias.

 

Puerta de garaje estropeada: Qué hacer para repararla

Si estás leyendo esto, lo más probable es que esté estropeada tu puerta de garaje: no abre, se queda atascada, cierra mal, etc. Puede tratarse de una avería en el motor. También que alguna pieza se haya roto por no estar debidamente engrasada. Las causas del problema pueden ser varias: desde fallos electrónicos o interferencias con el mando a distancia hasta algún tipo de atasco que impida que se abra el portón. Un especialista podrá determinarlas y ofrecerle soluciones.

 

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Reparación y mantenimiento de puertas de garaje


 

Por dónde empezar

Antes de llamar a nuestra empresa de mantenimiento o a algún servicio técnico, deberemos saber si nuestra puerta de garaje tiene algún tipo de garantía del fabricante o de la empresa que llevó a cabo la instalación. En el caso de que sí la tenga, lo mejor es recurrir a estas compañías, que sabrán orientarnos acerca de qué hacer.

Si nuestra puerta de garaje automática y su motor no tienen garantía, recomendamos llamar a un servicio técnico autorizado. Suelen ofrecer una atención urgente y a un precio razonable. Conviene plantearse contratar una empresa de mantenimiento: desde unos 30€ al mes podemos contar con un plan. Éste cubrirá nuestras necesidades y nos evite pagar facturas tras una llamada de urgencia.

Otras opciones

Si somos habilidosos y contamos con las herramientas necesarias, podremos nosotros mismos realizar un arreglo temporal. Así, dejando la puerta de garaje abierta podremos tener la capacidad de entrar y salir. Una empresa autorizada se hará cargo de la avería, certificando la reparación.

En el caso de que el mecanismo falle de forma frecuente, conviene plantearse instalar un nuevo mecanismo. El mercado ofrece muchas opciones, para todo tipo de puerta de garaje. En función del tipo de puerta de garaje (seccional, basculante, batiente, enrollable, corredera, etc.) podremos elegir el motor más adecuado para nosotros y para nuestra instalación.[/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]