Ventajas de ascensores con y sin cuarto de máquinas para vivienda en la Comunidad de Madrid

Aunque la instalación de un ascensor con cuarto de máquinas es el método más extendido en la Comunidad de Madrid, existe la posibilidad de elegir la colocación sin necesidad de integrar este cuarto.

Deberás valorar tus necesidades y las del resto de propietarios antes de tomar una decisión. Además, también deberás tener en cuenta las características de tu edificio para saber qué opción es la más aconsejada. Por ello, te recomendamos que busques asesoramiento personalizado y que, antes de decidir, escuches todas las recomendaciones de la empresa especializada que se vaya a encargar de la colocación del elevador.

¿Qué es el cuarto de máquinas de un ascensor?

El cuarto de máquinas de los ascensores son los espacios o huecos que contienen la propia maquinaria de estos. Son elementos realmente importantes, porque se colocan dependiendo de la estructura de los edificios donde van a ser instalados y deben encajar dentro de ella.

Cabe destacar que, en los edificios en los que, en un primer momento no se contemplaba la integración de un ascensor, suelen instalarse ascensores sin cuarto de máquinas.

Ventajas y desventajas de instalar un ascensor con cuarto de máquinas o sin él

A continuación, vamos a citarte algunas ventajas y desventajas de cada tipo de ascensor. De esta manera, podrás estudiar las condiciones para analizar cuál de ellas es más conveniente para tu vivienda, además de disponer de toda la información necesaria previa aceptación del presupuesto que facilite la empresa experta.

1. Los ascensores sin cuarto de máquinas son ideales para aquellas viviendas que no disponen del espacio suficiente para su colocación o en edificios que cuentan con pocas viviendas. De esta forma, queda resuelto el problema de no disponer de las infraestructuras generales para instalar un ascensor convencional. Este tipo de elevadores son más económicos, pero ofrecen las mismas garantías. Podrás elegir entre sistema hidráulico o eléctrico y la maquinaria se colocará en el foso o hueco del ascensor. 

2. Los ascensores con cuarto de máquinas son más rápidos y, además, ganan en altura y capacidad. Esta instalación es la más habitual y, también, podrás elegir entre sistema eléctrico o hidráulico. En este tipo de ascensores, contarás con la ventaja añadida de la facilidad en el acceso para realizar su mantenimiento y ajustes del equipo. En muchas ocasiones, podrán realizarse estos servicios sin detener el elevador. Esto conlleva que las reparaciones o revisiones se solucionen en menor tiempo, haciendo que el coste de su mantenimiento sea más económico.

Recuerda que, si tienes dudas, tendrás a tu disposición expertos que te ayudarán a escoger el mejor ascensor para tu edificio. Tanto un ascensor con cuarto de máquinas o sin él, mejorará la comodidad y movilidad de toda tu comunidad de vecinos.

Mantenimiento de ascensores: todo lo que debes saber

El mantenimiento de ascensores supone una de las partidas más importantes en la cuenta de gastos de las comunidades de vecinos, puesto que se trata de un trámite de obligado cumplimiento. Debes saber, de hecho, que estos elementos han de superar revisiones cada cierto tiempo en función de lo que recoge la Instrucción Técnica Complementaria AEM 1 del Reglamento de aparatos de elevación y manutención, incluida en el Real Decreto 88/2013, de 8 de febrero.

Por eso, conviene que tengas claro cada cuánto tiempo has de programar estas inspecciones si eres presidente de tu comunidad o el responsable administrativo de un edificio y cuáles son los puntos que se deben supervisar. Asimismo, es obligatorio que recurras a una empresa homologada y acreditada para llevar a cabo estos trabajos.

De hecho, la normativa que hemos mencionado anteriormente exige al titular del ascensor que cumpla con su responsabilidad de garantizar su correcto funcionamiento y contrate los servicios de una empresa homologada para preservar su buen estado. Además, está obligado a contactar con dicha compañía cada vez que se produzca una avería y paralizar el uso, o incluso avisar a la administración pública correspondiente en el supuesto de que no hubiera garantía de seguridad.

¿Con qué frecuencia has de realizar el mantenimiento de ascensores?

La Instrucción Técnica Complementaria establece unos plazos en lo que respecta al mantenimiento de ascensores de carácter preventivo que es conveniente que conozcas. Los explicamos:

– Los ascensores ubicados en viviendas unifamiliares o que alcancen una velocidad no superior a los 0,15 metros por segundo han de ser revisados cada cuatro meses.

– Los que se encuentren en edificios de uso residencial y realicen hasta seis paradas, o aquellos de uso público con cuatro paradas, tienen que pasar esta revisión cada seis semanas.

– El resto de ascensores han de someterse a un chequeo preventivo mensual.

Todas estas revisiones deberás registrarlas en un boletín que te entregará la empresa encargada, en el que se incluirán todos los datos más importantes.

Además, esta maquinaria ha de superar una inspección técnica de manera periódica realizada por un organismo autorizado e imparcial. Los plazos también varían en función de cada tipo de ascensor:

– Los ubicados en edificios de uso industrial o en lugares de concurrencia pública tendrán que superar este trámite cada dos años.

– Los que estén en edificios con más de 20 viviendas o más de cuatro plantas, cada cuatro años.

– Los demás ascensores, cada seis años.

Estas revisiones te certificarán el buen estado de los ascensores y, en caso de que se detecten averías, tendrás que solucionarlas en un plazo máximo de seis meses antes de pasar por una nueva inspección.

Para finalizar, hemos de contarte que el mantenimiento de ascensores incluye supervisar puntos como la cabina, la alarma, el sistema de arranque, la nivelación, la apertura o el cierre de puertas.

¿Dónde instalar el ascensor en un edificio antiguo?


Son varios los factores que debes tener en cuenta si te planteas instalar un ascensor en un edificio antiguo. Es un proyecto que requiere de un estudio previo, ya que las circunstancias en las que se encuentre el inmueble, así como su disposición, van a influir a la hora de llevarlo a cabo.

Lo primero que se recomienda en estos casos es localizar el lugar adecuado para montar un elemento de estas características. Muchas construcciones con una edad avanzada no están realmente preparadas para la adaptación de esta maquinaria y se requiere buscar soluciones que no perjudiquen su estructura.

Suele pasar, sobre todo en edificaciones donde viven personas mayores y con problemas de movilidad, que, por ejemplo, el hueco de la escalera es insuficiente para poder ubicar un ascensor.

En su día, numerosos residenciales, especialmente en zonas urbanas, se construyeron sin atender a las normas de accesibilidad que en la actualidad son exigibles. Esto provoca que, hoy por hoy, en España, un tercio de los edificios de tres o más plantas aún permanezcan sin elevador ni tampoco otras ayudas a la movilidad.

¿Qué pasos debes dar para instalar un ascensor en un edificio antiguo?

Este proceso requiere de una serie de pasos que debes dar con cautela. Lo primero que tienes que hacer es contratar a un perito que realice un estudio técnico del inmueble en el que se detallen todas las particularidades.

Un informe que refleje cuál es la solución que mejor se adapta, en relación al lugar donde ubicar dicha maquinaria, el tipo de elevador que conviene para ese caso específico y los elementos que son necesarios para su montaje. En cualquier caso, el espacio será casi con total seguridad el mayor problema al que te enfrentarás si vives en un edificio viejo.

Soluciones interiores y exteriores para ubicar un ascensor

Así que, si el hueco de la escalera, lugar donde suele ir ubicado un ascensor, es insuficiente, existen otras soluciones para sortear ese problema relacionado con el espacio:

En el patio de luces. Muchos inmuebles de estas características cuentan con un espacio interior amplio que permite la colocación de un montacargas sin alterar la estética exterior de los mismos.

En la fachada exterior. En estos casos, lo más probable es que tengas que invadir la vía pública, por lo que es necesario que primero conozcas si el terreno pertenece a la comunidad y pidas al ayuntamiento los permisos correspondientes.

Desplazando la escalera. Esta vertiente consiste simplemente en mover la escalera para crear el hueco suficiente donde instalarlo.

Por dentro de las viviendas. Es poco frecuente y suele recurrirse a ella cuando las demás soluciones son inviables.

Como has podido comprobar, instalar un ascensor en un edificio antiguo no es una tarea sencilla y se debe dejar en manos de profesionales.

Tipos de ascensores y elevadores que podemos instalar en la Comunidad de Madrid

Las normas legales existentes en la Comunidad de Madrid nos permiten instalar todos los tipos de ascensores. Además, las instituciones ofrecen diferentes subvenciones y ayudas para hacerlo. Tú, como cliente, puedes escoger entre las distintas clases de elevadores aquel que mejor se adapte a las circunstancias de tu edificio.

Clases de ascensores

El mundo de los elevadores se ha modernizado mucho desde aquel primero instalado por Otis en el Palacio de Cristal de Nueva York en 1854. En la actualidad, entre los más habituales, tenemos los siguientes.

Ascensores electromecánicos

En estos, la tracción es realizada por un motor eléctrico. La cabina se halla en un extremo del cable de tracción, mientras que en el otro hay un contrapeso. Cuando accionamos ese motor, el cable, que se desplaza por una polea, mueve el habitáculo, que a su vez circula por unos rieles.

Para este tipo de ascensor necesitamos una sala de máquinas que, habitualmente, está en el último piso del edificio. Y también distintos sistemas de seguridad. Entre estos, tenemos los amortiguadores, el limitador de velocidad y el interruptor de final de carrera.

Estos elevadores te ofrecen principalmente dos ventajas. En primer lugar, consumen poca energía. Y, en segundo, con la incorporación de los variadores de frecuencia, son más cómodos tanto en la frenada como en la arrancada y también respecto a la vibración.

Una variante más moderna de este tipo de elevadores es el autoportante. Se caracteriza porque no necesita sala de máquinas. Instalamos toda la maquinaria en el propio hueco del ascensor, generalmente en la parte de arriba. Así, ahorras una buena cantidad de espacio.

Ascensores hidráulicos

Funcionan mediante una bomba que acoplamos al motor eléctrico. En este caso, el fluido es un aceite (de ahí que también los conozcamos como oleodinámicos). A su vez, la cabina está situada en el émbolo de un pistón. Al inyectar ese aceite en el pistón, el émbolo sube y con este lo hace el habitáculo.

El descenso se produce por efecto de la gravedad. La propia cabina al bajar va devolviendo el aceite al tanque situado junto a la maquinaria. Por tanto, no consume energía. Igualmente, este tipo de elevadores no utilizan contrapesos.

Al no necesitar sala de máquinas, te recomendamos este tipo de ascensores si tu edificio dispone de poco espacio. Por el contrario, son más costosos desde el punto de vista energético que los anteriores y también un poco más lentos.

Pero, también te ofrecen otras ventajas. Por ejemplo, son fáciles de evacuar si se corta la electricidad, ya que cuentan con una batería de reserva para llegar a la parada más próxima. Igualmente, tienen menos desgaste y evitan que se sobrecargue la estructura de la edificación.

En conclusión, podemos instalar todos estos tipos de ascensores en la Comunidad de Madrid. Elegir uno u otro depende de las circunstancias de tu edificio.

¿Cuándo es obligatoria la instalación de ascensores en edificios que carecen de este elemento?

¿Te has preguntado alguna vez qué dice la normativa sobre la instalación de ascensores en aquellos edificios que carecen de este elemento? Si tu comunidad de vecinos se encuentra en trámites de colocar uno de ellos o alguno de los propietarios ha solicitado en junta su montaje, esta información que te brindamos te va a resultar de gran ayuda. Sobre todo si hay división de opiniones y desconoces si estás o no obligado a asumir este proyecto que requiere de una inversión considerable.

¿En qué casos es obligatoria la instalación de ascensores?

Nos vamos a centrar en lo que dice la Ley de la Propiedad Horizontal tras ser modificada por el Real Decreto 8/2013 de 27 de junio, de Rehabilitación, Regeneración y Renovación urbanas. En su artículo 17.2 señala que tendrá carácter obligatorio si la mayoría de los propietarios vota a favor.

No obstante, hay otros supuestos en los cuales no es necesario que haya una mayoría para que la instalación de ascensores se convierta en un trámite exigible por ley. Casos en los que con la petición de un solo vecino es suficiente para que tengas que realizar esta obra.

Toma nota de lo que recoge la LPH en su artículo 10.1 b. Estos son los requisitos que se han de cumplir:

– Un único solicitante puede exigir el montaje de uno de estos aparatos mecánicos si cuenta con una discapacidad reconocida o es mayor de 70 años.

– O bien, que en su vivienda vivan, trabajen o presten cualquier tipo de servicio voluntario personas en alguna de las dos mencionadas circunstancias.

– Que los gastos originados por la obra correspondiente que debáis pagar cada uno de los propietarios, una vez restadas las ayudas y subvenciones aplicables, no sobrepasen las 12 mensualidades de la cuota ordinaria.

Excepciones a tener en cuenta

Es conveniente que tengas en cuenta que, a pesar de que se cumplan los requisitos explicados anteriormente y uno o más vecinos en minoría soliciten el montaje, este no será obligatorio si es incompatible con la configuración del edificio o lleva consigo una alteración considerable de otros elementos comunes. Tampoco si acarrea un perjuicio para otro propietario.

Otra situación en la que te puedes ver envuelto es que los gastos superen las 12 mensualidades, en cuyo caso se plantean varios escenarios:

– Que la junta de vecinos apruebe por mayoría la instalación a petición de ese único vecino que cumple con los requisitos expuestos.

– Que la comunidad de propietarios rechace dicha solicitud, en cuyo caso seguirá siendo obligatoria si el solicitante asume el coste excedente.

– Que la junta no lo apruebe y el solicitante no quiera o no pueda asumir ese coste de más, en cuyo caso la instalación no tendrá carácter imperativo.

En definitiva, existen circunstancias particulares que condicionan la obligatoriedad de la instalación de ascensores en edificios que carecen de ellos.

Instalación de ascensor a petición de un solo vecino

Si en una comunidad de vecinos hay una solicitud individual de un ascensor, ¿es viable? ¿Cómo puedes gestionarla?

La Ley 8/2013, de 26 de junio, de Rehabilitación, Regeneración y Renovación urbanas introdujo algunos cambios a la antigua Ley de Propiedad Horizontal. En concreto, uno de ellos obliga a las comunidades de vecinos a instalar en el edificio un ascensor, aunque la petición venga promovida por un solo propietario.

Es decir, aunque la junta de vecinos no alcance un acuerdo, o incluso rechace la petición, puede ser obligatorio para la comunidad instalar el ascensor aunque solo lo haya solicitado un propietario. Esta obligatoriedad no es absoluta, y para que sea efectiva es necesario que se cumplan una serie de requisitos.

El primero es que en la vivienda o local del propietario que solicita la instalación del ascensor viva, trabaje o realicen servicios voluntarios personas con discapacidad o mayores de 70 años. Se trata así de hacer accesible la vivienda a personas con una posible movilidad reducida, o que encuentran alguna barrera física que les impide usar las zonas comunes con normalidad y facilidad.

La obligación de adaptar el edificio a personas de movilidad reducida afecta también a otros elementos arquitectónicos, como la instalación de rampas u otros dispositivos mecánicos que faciliten la entrada o salida del edificio a estas personas.

El segundo requisito es que la derrama que han de pagar los propietarios para la reforma del edificio y la instalación del ascensor no sea superior a 12 mensualidades de la cuota de la comunidad. Es decir, aunque sea un solo propietario el que solicite la instalación, todos los propietarios han de sufragar esos gastos. Para el cálculo de este coste por propietario hay que deducir también las posibles ayudas o subvenciones que podría recibir la comunidad por este tipo de adaptaciones del edificio. Son distintas en cada comunidad autónoma y en cada caso, pero la comunidad de vecinos podría beneficiarse de ellas y hacer más factible la instalación del ascensor.

Si el coste fuese superior a 12 mensualidades, la instalación podría no ser imperativa, ya que en este caso solo es obligatorio para la comunidad instalar el ascensor si el propietario que lo solicita puede o quiere abonar el sobrecoste. Si no pudiera pagarlo, entonces la junta de vecinos podría rechazar la propuesta y no tendría obligación de realizar la reforma para instalar el ascensor.

Otra excepción a la obligatoriedad de instalar el ascensor viene dada por la incompatibilidad de la estructura del edificio. Otro caso es si la instalación o la reforma de las zonas comunes del edificio supone un perjuicio directo para alguno de los propietarios.

Como puedes ver, es posible que sea obligatorio para tu comunidad de vecinos instalar un ascensor aunque lo haya pedido solo un vecino y la junta de propietarios haya rechazado la propuesta.

Subvenciones y ayudas para la instalación de ascensores en la Comunidad de Madrid

Los residentes en la Comunidad de Madrid podrán acceder a subvenciones para instalar un ascensor en la finca (comunidad de propietarios) en la que habiten, siempre y cuando cumplan algunas condiciones básicas. A continuación, nos ocupamos de relatar dichas condiciones para que te resulte más fácil entender el alcance de este tipo de ayudas.

Marco normativo de las subvenciones para instalar un ascensor en viviendas colectivas

Vamos ya, sin más dilación, a desglosar las cuestiones básicas relativas al tema que nos ocupa.

¿Quién puede acceder a esta clase de subvenciones?

Todas aquellas personas que residan en edificios de más de tres plantas de altura, incluyendo la planta baja. También deben tener más de 15 años de antigüedad y, como es lógico, no disponer de ascensor.

Documentación a presentar

Si se ha recibido la calificación de actuación protegible, y tras haber instalado previamente el ascensor, los propietarios de la propiedad colectiva tienen 3 meses, que empiezan a contar desde la asignación del número de registro del elevador (RAE), para solicitar la subvención mediante la presentación de:

– Una declaración de otras subvenciones solicitadas o ya concedidas.

– Para los propietarios en régimen de arrendamiento, deben justificar documentalmente que están al corriente de pago con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.

– Fotocopias compulsadas de las escrituras de propiedad de la finca.

– Relación detallada de propietarios y propiedades.

– Certificado de final de obra de instalación, que ha de estar, además, visado por el Colegio correspondiente.

– Licencia urbanística de la obra.

– Documento acreditativo RAE expedido por la Dirección General de Industria de la Comunidad de Madrid.

¿Cómo se solicitan?

Hay disponibles dos tipos de modelo de solicitud que varían en función de si la finca está emplazada, o no lo está, en el seno de una zona de rehabilitación integrada, como el Casco Histórico, u otras que cuenten con esa tipificación.

Dichos modelos se pueden conseguir en las Oficinas de Rehabilitación de Edificios, en algún punto de información o atención de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio.

Para presentar la solicitud deberás hacerlo ante cualquiera de las Oficinas de Rehabilitación de Edificios ubicadas en la Comunidad de Madrid.

Asimismo, también podrás presentarla en el Registro Auxiliar de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, situado en la c/ Maudes, 17. O en otro Registro, que puede ser estatal o propio de la Comunidad.

Cabe señalar, para terminar, que la tramitación de la subvención para la instalación de ascensor supone el abono de la tasa 71804, integrada en el referido Modelo 030, y cuya cuantía ostenta una base de 20 € a la que hay que sumar un 0,12 % del presupuesto total estimado para la obra de mejora del edificio.

¿Cuál es el hueco mínimo para instalar un ascensor?

Instalar un ascensor en tu vivienda o comunidad es una garantía de comodidad y calidad de vida. Desde que empezaran a instalarse en España a mediados del siglo XX, los ascensores en edificios residenciales no han hecho más que popularizarse, alcanzando un punto en el que es raro entrar a un edificio de más de tres plantas que no cuente con uno de estos.

¿Qué se necesita para instalar un ascensor?

Si todavía vives en un edificio en el que la única forma de subir o bajar es mediante las escaleras, seguramente te estés preguntando qué requerimientos ha de cumplir un bloque de viviendas para poder colocar un elevador. La respuesta a esta cuestión depende de tus necesidades, pues no es lo mismo un ascensor para un bloque en el que viven diez personas que para otro en el que viven cien.

Lo cierto es que es posible instalar un ascensor para una única persona en un hueco circular de apenas 80 centímetros de diámetro. Sin embargo, son pocas las viviendas que optan por un ascensor tan pequeño, por lo que recomendamos que el hueco sea el doble del tamaño mínimo para poder instalar una cabina en la que quepan al menos cuatro personas de manera simultánea.

A día de hoy existen diversas alternativas para poder realizar una instalación de ascensores a medida

que se ajuste a las necesidades de tu edificio. Al contrario de lo que podría parecer, no es necesario hacer grandes obras para colocar un ascensor, ni siquiera en pequeños edificios, pues es suficiente con buscar un aprovechamiento óptimo del espacio.

Métodos de instalación

Los técnicos, tras hacer una valoración general de la estructura del inmueble, pueden optar por tres vías para colocar el ascensor. El método más simple es aprovechar el hueco ya existente de la escalera. Las dimensiones mínimas son un metro de profundidad por 70 centímetros de ancho para el ascensor individual que comentamos antes, aunque se incrementan ligeramente (1,55×1,50 metros) si necesitamos un ascensor adaptado a personas en silla de ruedas o con movilidad reducida.

En caso de no existir el hueco necesario, es posible crearlo mediante el corte parcial de la escalera, que es la segunda alternativa. Es una opción algo más costosa en cuanto a tiempo, pero muy habitual en edificios del casco histórico de las ciudades, que no suelen contar con un hueco lo suficientemente grande.

Por último, se puede instalar un ascensor exterior en aquellos edificios que cuenten con un jardín o un patio, ya sea interior o exterior.

En conclusión, con las últimas innovaciones tecnológicas, instalar un ascensor está al alcance de cualquiera que se lo proponga, independientemente de las características del edificio. ¡Una buena planificación es capaz de superar cualquier problema!

¿Qué tipos de puertas de garaje existen?

Las puertas de un garaje no solo aportan estética en la entrada de un edificio, también son el primer acceso a la vivienda y, por si fuera poco, garantizan protección en la finca, siendo un elemento clave para la seguridad de vehículos y hogares. Llegados a este punto, ¿qué tipos de puertas de garaje existen en la actualidad y cuál se puede adaptar a nuestras necesidades?

En esta entrada, a continuación, se detallan los diferentes tipos de puertas para la entrada de un garaje.

Los 5 tipos de puertas de garaje más comunes

  • Puerta abatible
    Es el sistema más usado en los edificios de nuestro país dado su precio y confort aportado. El funcionamiento de la misma se basa en una o dos hojas, las cuales pivotan sobre un eje vertical.
  • Puerta corredera
    Son una opción a considerar cuando se cuenta con terrenos amplios, que se deben cubrir y para accesos con gran trasiego de vehículos. Su gran ventaja es la versatilidad, tanto para su apertura o cierre como para automatizarse.
    En el caso de que se desee instalar este tipo de puertas, cabe destacar que debemos contar con un espacio lo suficiente amplio para que la apertura de la puerta no golpee en ningún lado, garantizando además que la apertura se realice de forma correcta.
  • Puerta basculante
    Existen diferentes modelos. El más común es el de la hoja que se levanta y se queda en la parte superior de la entrada del garaje. Este tipo de puertas ocupan muy poco espacio, aunque existen modelos que optimizan más el espacio disponible.
  • Puerta enrrollable
    Su funcionamiento es similar al de una persiana metálica de grandes dimensiones, contando con un sistema en el que la puerta puede recogerse en la parte superior, que normalmente es un tambor con travesaño horizontal y con una puerta sujeta (alrededor de la misma los paneles se enrollan). Su principal ventaja es la optimización del espacio, ya que tanto en su apertura como cierre no ocupan mucho espacio.
  • Puerta seccional
    Existen diferentes tipos que se adaptan a cada necesidad. Uno de los más conocidos y usados son los que están compuestos por diferentes paneles ensamblados (unos con otros) y que se adaptan a toda dimensión.

Estos son los tipos de puertas de garaje que son más comunes en la vivienda o empresa, según el sistema de apertura elegido. No obstante, dentro de cada tipo, existen muchas opciones a considerar, todas adaptándose a la perfección y a la demanda (en materiales, opciones, dimensiones…). La clave para elegir el mejor tipo de puerta es conseguir la máxima seguridad y confort, buscando la rapidez tanto en la apertura como en el cierre, además de contar con el modelo que permita una óptima automatización de la puerta.

Características de las sillas salvaescaleras y plataformas elevadoras

Una silla salvaescaleras para para personas con movilidad reducida es un asiento, con capacidad de giro, que se desplaza por un raíl anclado a una escalera y que dota de máximas prestaciones a las personas con diversidad funcional para llegar a otras plantas. Su función es precisamente subir y bajar personas con movilidad reducida o de avanzada edad, pulsando simplemente un botón.
Como profesionales del sector, queremos ofrecerte la máxima comodidad y funcionalidad. Por eso, estas sillas salvaescaleras podemos instalarlas en cualquier escalera, sin entorpecer el paso a otros vecinos de las escaleras y garantizándote máxima seguridad y fiabilidad. Podrás personalizarla a tu gusto contando con una gran variedad de opciones disponibles en catálogo.

Características de las plataformas elevadoras para minusválidos
Las plataformas elevadoras para minusválidos están fabricadas con el fin de transportar sillas de ruedas con el mismo mecanismo que las sillas salvaescaleras. A diferencia de las sillas, se instalan fuera de la escalera y si se dispone de hueco suficiente, podremos instalar un elevador para el usuario que utilice la silla de ruedas y un acompañante. Generalmente, la mayoría de plataformas de elevación tienen capacidad de carga muy alta, permitiendo el transporte de más personas o más objetos que una silla salvalescalera.

Este tipo de plataformas supera alturas de hasta 15 metros. Dependiendo del tipo y de la altura, así se instalarán puertas en cada piso o parada. Podemos colocarlas tanto en el interior como en el exterior del edificio.

Disponen de sistemas de llamadores para que puedas reclamar su activación y recogida en tu parada. Para ello, existe la opción de colocar llaves, por motivos de seguridad.

Características de las sillas salvaescaleras
Podemos instalarlas en todo tipo de escaleras, sin importar si son rectas, empinadas o curvas, pudiendo elegir también el lado para proceder a su colocación. Disponen de un control remoto para enviar la señal a la plataforma y que pueda enviarse el salvaescaleras de una planta a otra, con un simple aparato. Tan solo será necesario el requisito de disponer de una toma de corriente eléctrica en la escalera para que su funcionamiento sea óptimo.

Todos los elevadores están equipados con cinturones de seguridad y bloqueo para una absoluta seguridad cuando está funcionando. Además, si se detecta algún obstáculo por el camino, los sensores de obstrucción incluidos avisarán y detendrán, de forma automática, el mecanismo.

Es recomendable realizar un previo estudio para asegurarnos de que la silla salvaescaleras para para personas con movilidad reducida se puede instalar correctamente en tu escalera, observando tus necesidades y las características del edificio o vivienda. Aunque no existe obligación de revisiones periódicas, recomendamos que nos solicites la realización de inspecciones para que podamos conservar, en perfecto estado, todo el mecanismo del sistema de elevación elegido y garantizar un funcionamiento óptimo.