¿Existe algún riesgo de contraer COVID-19 en un ascensor?

Contraer la COVID-19 en un ascensor es posible. La cabina es un espacio pequeño, cerrado, con ventilación escasa y en el que suelen coincidir bastantes personas. El riesgo de contagio aumenta en estas condiciones, por lo que debemos tomar precauciones para evitarlo. Estos son algunos consejos para reducir las probabilidades. ¿Sabemos realmente los riesgos que existen en los ascensores?

El origen del riesgo

El riesgo es algo con lo que tenemos que vivir a lo largo de nuestras vidas, y que está más presente desde el inicio de la pandemia. Los espacios cerrados son zonas donde el contagio puede darse con mayor facilidad, sobre todo cuando registran mucho tránsito. El virus puede permanecer largo tiempo en el aire y en las superficies con las que entra en contacto, principalmente si no se desinfectan y no se ventila el lugar. Cuanto más pequeño sea el espacio, mayores precauciones debemos tener.

En cuanto a los ascensores, hay que tener en cuenta su tamaño. Los pequeños concentran más partículas. Sin embargo, la mitad del aire de la cabina se renueva con cada apertura. Esta dura unos 10 segundos por planta. Además, en la actualidad, el uso de mascarillas está muy extendido, lo que evita que las personas lancen gotículas de saliva al exterior.

Pese a esta situación, no debemos bajar la guardia. El riesgo sigue estando presente. No sabemos quién ha montado antes, ni tampoco si las personas que lo han usado se han quitado la mascarilla dentro del ascensor. Así que, no nos queda más remedio que mantener unas medidas de seguridad para proteger la salud.

Prevenir antes que lamentar

Para empezar, siempre que vayamos a montar en un ascensor lo haremos con mascarilla. Una quirúrgica es suficiente, aunque solo evita que contagiemos a los demás. Sin embargo, teniendo en cuenta la difusión de su uso, podemos utilizarla sin problemas. En caso de querer una protección mayor, es recomendable una mascarilla ffp 2.

Además, es fundamental que nos lavemos las manos antes y después de entrar. De esta forma, evitamos difundir el virus si hemos tocado previamente una superficie que lo albergaba y también nos libramos de él si estaba en una pared o manilla del ascensor. Otra opción sería evitar, en la medida de lo posible, tocar las superficies de la cabina.

Si estamos en un ascensor espacioso, mantendremos la distancia de seguridad de un metro y medio. En caso contrario, siempre tenemos la opción de utilizar las escaleras. Además, hay que evitar los ascensores repletos de gente. Puede que no pase nada, pero más vale prevenir.

En definitiva, el riesgo de contraer la COVID-19 en un ascensor existe, aunque podemos reducirlo tomando unas medidas de seguridad e higiene que ya son comunes. Así, nos estamos protegiendo a nosotros mismos y al resto de las personas.

Recuerda que en Ascensores Madrid estamos para ofrecerte el mejor servicio de mantenimiento de ascensores. Contáctanos para cualquier pregunta.

¿Cómo puedo proteger las tarimas y la carga del montacargas?

Los montacargas son útiles para no tener que sostener mucho peso que necesites mover a diferentes alturas. El servicio de instalación y mantenimiento de montacargas te puede ayudar también a proteger tarimas y la carga de los objetos que transportes. Además de en casas de campo grandes, son útiles en fábricas, plantas de trabajo o naves industriales. ¡Valora su colocación y empieza a seguir estos consejos!

¿Para qué puedes usar un montacargas?

Los montacargas te ayudan a transportar, no solo a mover, objetos pesados. Ahorran tiempo al personal y también permiten no tener tantos trabajadores de cara al público. Por supuesto, previenen de sufrir accidentes laborales. Otra cosa que vas a notar es cómo mejora el estado de tu tarima flotante o parqué. Los carros con ruedas dañan el suelo, más todavía cuando los llevas con muchos kilogramos. Sin embargo, los ascensores de cargas frenan el deterioro prematuro de tu suelo.

Para aprovechar al máximo la instalación de estos, sigue los consejos que vas a encontrar a continuación.

1) Proporciones adecuadas para mejorar su aprovechamiento

Dependiendo de las dimensiones de tu local comercial, de tu nave industrial o de tu empresa, la dificultad puede ser mayor o menor a la hora de instalarlo. Si cuentas con una empresa profesional, te diseñará un proyecto en el que haya que intervenir lo menos posible el espacio. En el caso de que sea necesario, ideará una propuesta que te encaje para que no tengas que ver demasiadas alteraciones en los metros cuadrados. Este consejo es práctico desde antes del inicio de la obra hasta los últimos días de funcionamiento.

2) Normativas vigentes controladas, revisadas y cumplidas

Cuando contratas una instalación de montacargas para proteger tu suelo, tienes que confiar en que el equipo es profesional y cumple las normativas vigentes. Un ascensor de carga solo puede instalarse tras calcular sus dimensiones de manera lógica, teniendo en cuenta los objetos con los que trabajas. También necesita mantenimiento y reparaciones adecuadas. Estas también deben cumplir siempre con los requisitos legales en todos los procesos. ¡Sigue este consejo para no tener problemas legales!

3) Obras acordes a tus necesidades para lograr un buen resultado

Como con cualquier elevador de cargas, los tiempos dependen del espacio en donde se instale. Si lo necesitas en una fábrica o nave industrial con espacio de sobra, la instalación será muy sencilla y rápida. Si hay que encajarlo dentro de una pared o pegado a unas escaleras, el proceso podría prorrogarse lo necesario para dejar la pared bien acabada y la instalación de forma segura. De todas formas, es un proceso veloz. Este último consejo te invita a tener paciencia para que el aparato quede bien preparado para tu uso.

Si necesitas más información sobre montacargas, pregúntanos. Somos cercanos, pero siempre profesionales. ¡Llámanos!

10 ventajas de tener una puerta de garaje automática

Si estás pensando en instalar una puerta de garaje automática en tu casa o negocio, te animamos a leer las ventajas que te proponemos en este post. Como profesionales en el servicio de instalación y mantenimiento de puertas de garaje, conocemos los puntos fuertes de estos productos, para que tu día a día sea más sencillo, seguro y rápido a la hora de meter o sacar el vehículo.

Ventajas de instalar puertas automáticas en garajes

En las siguientes líneas te explicamos los beneficios de adquirir una puerta de garaje que no se abre y cierra de forma manual, sino con ayuda de la electrónica:

1. Es imprescindible resaltar la comodidad que supone abrir la puerta sin necesidad de bajarse del vehículo.

2. No sentirás las inclemencias meteorológicas al sacar o meter tu vehículo en el garaje, porque la puerta se abrirá solo con pulsar un mando. En los modelos más sofisticados, incluso podrás hacerlo desde tu propio smartphone.

3. Como no tienes que bajar del coche, evitarás posibles robos.

4. Tendrás la tranquilidad de tener tú solo el código para que la puerta se abra, pues este tipo de elementos ofrecen la máxima seguridad a los clientes.

5. Los dispositivos que incluyen este tipo de puertas se caracterizan por disponer de sensores de detección de obstáculos. De esta forma, en el caso de que la puerta esté cerrándose mientras sacas o introduces tu coche o moto, las fotocélulas mandarán la señal al circuito, para que se abra automáticamente. Algunos tipos incluyen en el motor un sistema para que, en el caso de que la puerta tocase tu vehículo, se elevara rápidamente. Esta característica es muy útil, sobretodo si tienes niños pequeños o mascotas en casa.

6. Si quieres innovación máxima, te recomendamos que preguntes por los productos que llevan luces de maniobra. De esta forma, tanto cuando la puerta se abra como cuando se cierre, tendrás claridad suficiente para maniobrar sin temor a chocar. Algunos modelos más sofisticados te permitirán incluso programar el tiempo de encendido o apagado de las luces.

7. Evitarás lesiones, ya que el trabajo de levantamiento o cerramiento se hará solo.

8. Tendrás un considerable ahorro energético gracias a los materiales con los que se construyen estas puertas. Además, aislan del frío y del calor y dispondrás también de un aislamiento acústico óptimo.

9. Puesto que se construyen con materiales resistentes, como el acero, la durabilidad y su tiempo de vida útil son muy amplios.

10. Elevará el precio de tu vivienda y mejorará su atractivo, porque las puertas automáticas tienen más valor que las convencionales.

En conclusión, una puerta de garaje automática es la mejor opción, especialmente por su comodidad y seguridad. Esperamos que la información facilitada sea de tu utilidad y te decidas a solicitar un presupuesto.

Cómo tienen que ser los ascensores de los edificios comerciales

En los edificios comerciales, tener ascensores hará que muchas personas puedan desplazarse sin problemas por todo el establecimiento. De hecho, contar con uno de ellos no es ningún lujo. Recuerda que las escaleras (de cualquier tipo) resultan muy útiles, pero no garantizan el acceso a las personas con movilidad reducida. Ahora que sabes la utilidad de los elevadores, te contamos cómo tienen que ser si apuestas por ellos? Sigue leyendo.

Así debe ser un elevador en un edificio comercial

Una empresa como la nuestra, que realiza un impecable servicio de instalación de ascensores, ve que la demanda para instalar elevadores en comercios es cada día más grande. No es de extrañar, puesto que son usados por personas con discapacidad, ancianos, niños y padres que van con su carrito de bebé.

Entre las opciones más escogidas, destacan los modelos poco visibles que puedan transportar a más de una persona a la vez y aguantar un peso de 300 kilos. Eso sí, hay que considerar también las medidas mínimas para que este sea accesible: 1 metro de anchura por 1,25 de profundidad. Con estas dimensiones, cualquier persona puede entrar sin problemas y desplazarse cómodamente por todo el edificio.

Por otro lado, un requisito indispensable es disponer de un hueco para instalar el ascensor. En la mayoría de casos, será necesario construir un foso (de 1,2 metros de altura mínima en la última parada). Asimismo, es muy aconsejable que el elevador esté equipado con controles de toque, megafonía (para anunciar las plantas en las que da servicio), puertas correderas y una iluminación que sea eficiente (te recomendamos apostar por las luces led).

Otro aspecto importante que has de valorar: el ascensor ha de ser de cabina de cristal. ¿Por qué? Porque se convertirá en un auténtico escaparate dentro de la tienda. De la misma forma, todo el que vaya en él podrá ver los productos que se exponen planta a planta. Es, sin dudarlo, un atractivo muy potente para una tienda.

Revalorización y diferenciación al instalar un ascensor en edificios comerciales

Un elevador, si algo consigue, es revalorizar el local comercial donde es instalado. Si vas a arrendarlo o venderlo en un futuro, lo podrás hacer a un mejor precio. Es más, la diferenciación será destacada: es probable que la empresa de tu competencia no tenga uno, por lo que conseguirás desmarcarte y llamar la atención de los clientes.

Una empresa que posea un elevador conseguirá despertar el interés de los compradores, quienes se sentirán muy valorados al ver que los dueños del negocio se preocupan por su accesibilidad.

¿Un ascensor en los edificios comerciales? ¡Es una genial idea! Ten en cuenta estas recomendaciones para acertar con uno en tu espacio comercial.

Tipología de puertas para ascensores

Las puertas para ascensores pueden ser de diferentes clases. Normalmente, los diferentes tipos de puertas obedecen a dos cosas. En primer lugar, a la calidad que se busca: no es lo mismo que elijas una puerta para tu oficina que para tu comunidad de vecinos.

En segundo lugar, para el espacio del que se dispone. Por eso, tienes que pensar que no vas a instalar puertas de cabina como si fueran puertas de rellano y que tal vez necesites distintas tipologías para una planta baja y para los otros niveles.

¿En qué consiste la modernización de las puertas para ascensores?

La modernización de puertas para ascensores es un elemento esencial para aportar un aspecto más juvenil y actualizado al portal y al rellano. Se realizan de manera constante, y se caracterizan por ser cambios drásticos que se consiguen con muy poco esfuerzo y que seguro que te convencerán. Es imprescindible que conozcas, sobre todo, dos tipologías de puertas: cabina y rellano.

Puertas de cabina

Son elementos indispensables de un ascensor. Forman parte de la caja de seguridad que se mueve con las personas dentro de un piso a otro. Tienen que contar con las certificaciones necesarias y siempre están fabricadas en materiales de máxima calidad.

Después, eso sí, puedes decorar a tu gusto el aspecto de fuera. Esto te permitirá ser flexible a la hora de atreverte a algo más moderno o a buscar una decoración clásica y estilosa que marque también su diferencia incluso en la puerta del ascensor.

Puertas de rellano

Las puertas de cabina normalmente se dividen en dos clases. La puerta de tipo bus se abre, como su nombre indica, como si fuera un autobús. Es decir, es de apertura doble, permitiendo que te introduzcas por el medio antes de que se abra del todo.

Después, está la puerta automática normal, que abre de un lado hacia otro. Esta suele resultar mucho más estilosa y es la que se instala en oficinas y edificios de viviendas. Sin embargo, no resulta tan cómoda para introducir camillas, sillas de pacientes…

Elección de puertas

A pesar de que puedes escoger diferentes puertas, lo cierto es que la puerta de rellano automática es la más instalada en todas partes. Cada vez son más los particulares y las empresas que se deciden por esta opción. Sin embargo, puedes elegir la de tipo bus o la puerta de cabina si estéticamente te convence; también son de calidad.

En definitiva, las puertas para ascensores tienen más puntos a tener en cuenta de los que podrías haber imaginado. Elige bien tus puertas y cambia radicalmente los espacios. No dejes de intentar que sean objetos capaces de unir el diseño y la decoración con la funcionalidad. A fin de cuentas, son puertas para abrir, cerrar y permitir un uso correcto de la caja transportadora.

Ascensores VS Elevadores: definiciones y diferencias

Los ascensores y los elevadores son dos máquinas que, aunque solemos ver de modo similar, se diferencian en varios aspectos. De hecho, seguro que has utilizado ambos términos para referirte a la misma máquina, como si fueran sinónimos. Sin embargo, existen algunos factores para distinguirlos de forma inequívoca.

¿Qué diferencias existen entre ascensores y elevadores?

La clave para diferenciar entre uno y otro reside en las definiciones que se establecen en las normativas vigentes. En el caso de un ascensor, se trata del aparato instalado de forma permanente en edificios o construcciones que sirve para subir de un nivel a otro. El habitáculo se desplaza a través de unas guías rígidas. Transporta personas, llevando también objetos solo en el caso de estar preparado para tal fin.

Por su lado, los elevadores serían diferentes tipos de máquinas que permiten llevar tanto personas como objetos, pero que no poseen un habitáculo. Por ello, no requieren de una grúa que se encargue de realizar la elevación.

Este es el caso de las escaleras mecánicas, los elevadores instalados en medios de transporte o los trenes cremallera. Además, tampoco entrarían dentro de la categoría de ascensor los aparatos que discurran en una escalera o rampa, ni aquellos que salvan una distancia menor a dos plantas en un edificio.

Las diferencias fundamentales

La principal diferencia es la velocidad de desplazamiento. Los ascensores, por regla general, superan los 0,15 metros por segundo; mientras que los elevadores no lo consiguen. El porqué de este diferente ritmo está ligado directamente a la seguridad. Por ejemplo, una escalera mecánica que se desplazara demasiado rápido sería muy difícil de utilizar, especialmente para personas con algún problema de movilidad o equilibrio.

Tampoco tienen por qué salvar la misma distancia. Un ascensor puede moverse entre varios pisos, mientras que generalmente un elevador lo suele hacer dentro del mismo o entre menos de dos.

Esto hace que ambos tipos de máquina puedan utilizarse en diferentes ámbitos. Además, nada impide que se complementen al ofrecer varias rutas de acceso a un mismo punto.

La capacidad de carga también es un punto de divergencia. Un elevador puede mover una mayor carga y de forma continua. Una vez más, si te fijas en una escalera mecánica, puede estar albergando a decenas de personas. Sin embargo, un ascensor no podrá desplazar tanto peso, al menos los modelos más convencionales. Esto se debe al mecanismo de acción de cada uno.

Gracias a la instalación de ascensores podemos salvar grandes distancias sin problemas y acceder a edificios de gran altura. Eso sí, debemos tener en cuenta que son diferentes de un elevador, el cual requeriremos solo para ciertas funciones. De todos modos, ambas máquinas sirven para ahorrar tiempo y esfuerzo en desplazamientos verticales.

Sillas Salvaescaleras: qué son y qué tipos hay

La silla salvaescalera es un elemento que se ha puesto muy de moda en los últimos años, ya que te permite poder pasar de un piso a otro sin necesidad de subir andando. Únicamente tienes que sentarte en este tipo de silla, y la maquinaria hace el resto. En este sentido, es un mecanismo apto para viviendas particulares y también para espacios públicos, pero solo puede transportar a una persona por trayecto.

Así, se trata de un sistema elevador que, a partir de un riel o guía instalado en el complejo de la escalera, te permite ir de un piso a otro. En este caso, te sentarías en esta silla mecanizada, que se mueve por los raíles según desees.

Sillas para personas con problemas de accesibilidad o movilidad

Una silla salvaescalera sirve como mecanismo de transporte a personas con problemas de accesibilidad o movilidad. Generalmente, la mayoría de usuarios que emplean este mecanismo son personas de avanzada edad o personas con movilidad reducida o con alguna discapacidad física.

Diferentes tipos de sillas salvaescaleras

– Sillas salvaescaleras curvas. Como su propio nombre indica, se trata de un sistema que se mueve en una escalera con curvas, ideal si en casa tienes una escalera de caracol o de doble tramo. Por lo tanto, el mecanismo se construye teniendo en cuenta las dimensiones o amplitudes de dicha escalera.

– Sillas salvaescaleras rectas. Es un mecanismo pensado para instalarse en un tramo recto de escaleras. Por este motivo, también son las más fáciles de instalar.

– Sillas salvaescaleras portátiles. Son ideales para aquellas escaleras en las que se necesita recurrir a estos dispositivos durante un tiempo concreto. La mayoría son desmontables y fáciles de transportar.

– Sillas salvaescaleras exteriores. Un mecanismo muy bueno para acceder a diferentes sitios públicos, como jardines o patios, que requieren subir escaleras, lo que supone que las personas con problemas de movilidad no puedan hacerlo. Están diseñadas con un material que puede resistir condiciones climáticas adversas.

– Sillas salvaescaleras manuales. Este diseño necesita siempre la acción de otra persona que desplace la silla y a su usuario por los distintos peldaños.

Las plataformas salvaescaleras

Las plataformas salvaescaleras cumplen la misma función que las sillas salvaescaleras: permitir a una persona con movilidad reducida ir de un piso a otro sin necesidad de moverse. Aun así, las plataformas están diseñadas para personas en silla de ruedas, que son transportadas de un piso a otro sin necesidad de dejar de utilizar su silla de ruedas.

En AMSA disponemos de los diferentes tipos de silla salvaescalera para hacerte la vida más cómoda. Nuestros profesionales te aconsejarán para elegir el tipo de mecanismo que más se adapte a tus necesidades. Si estás buscando instalación de sillas salvaescaleras, podemos darte algunas ideas.

¿Qué son los montacoches y para qué se utilizan?

¿Has escuchado hablar de los montacoches o has montado alguna vez en ellos? Son muy útiles e ideales para todo tipo de negocios o empresas, e incluso son instalados en grandes bloques de viviendas. Si no has escuchado hablar sobre ellos, en esta entrada te contamos qué son y para qué se usan. Sigue leyendo.

Qué es un montacoches

Es un tipo de montacargas que se usa para elevar coches, con o sin pasajeros en su interior. Son ampliamente utilizados en grandes superficies comerciales o industriales, siendo uno de los sistemas más eficaces para ir de una planta a otra, de manera rápida y sin perder mucho tiempo.

En muchas organizaciones o comercios permiten no solo optimizar el espacio (no se destinará una gran rampa de acceso para acceder a las diferentes plantas o al garaje), sino que también logran evitar la realización de costosas obras que apuesten por otro tipo de soluciones. Así, al construir un elevador para coches de este tipo, únicamente se necesitará un hueco por uno de los lados del edificio, en la zona en la que se pueda acceder fácilmente a, por ejemplo, los sótanos del parking o plantas superiores amplias.

Tipos de montacoches

Este tipo de soluciones son muy seguras en todo tipo de espacios. No solo eso, sino para que se adapten a todo tipo de espacios, existen diferentes tipos de elevadores de coches en el mercado. Los dos más destacados son los hidráulicos o eléctricos. Independiente de cuál se escoja, ambos permiten el transporte de grandes cargas, aunque normalmente los hidráulicos cuentan con una mayor potencia y un mantenimiento inferior. Asimismo, pueden tener una forma de cabina o plataforma.

Y ¿cómo funcionan? Estos montacargas disponen de un sistema que permite colocar el vehículo en la posición correcta, además de una cabina que logra una fácil entrada y salida. Cabe destacar, por otro lado, que los dispositivos cuentan con una elevada resistencia y también permiten el desplazamiento de los vehículos de forma vertical.

La capacidad de carga recomendada si quieres utilizar un montacoches y sus medidas

La carga estándar está en los 2500 kg, que englobaría a vehículos utilitarios como familiares, aunque es posible ampliarla hasta los 3000 o 3500 kilos (para vehículos más grandes, como furgones).

En el caso de las medidas, recuerda que suelen estar fabricados a medida del cliente. La cabina puede ir de los 2,5 metros de ancho por los 5,2 de fondo, aunque pueden llegar de los 3 de ancho a los 6 de fondo para usos industriales (concesionarios, grandes talleres, industrias, etc.).

Si deseas utilizar un montacoches en tu espacio, recuerda que puedes contactar con una empresa como la nuestra, especialista en la instalación de montacoches, los cuales son cada vez más útiles en todo tipo de negocios y edificios.

¿Cuál es la vida útil de un ascensor? ¿Se puede alargar?

La vida útil de un ascensor puede establecerse aproximadamente entre 20 y 30 años. No obstante, este período de tiempo puede verse afectado por varios factores. Como expertos en el sector, te explicamos cuáles son esos puntos determinantes que marcan un rendimiento óptimo y te daremos algunos consejos para llevar a cabo una modernización de ascensores eficiente y con resultados satisfactorios garantizados.

¿De qué depende que un ascensor dure más o menos?

Existen varios puntos importantes que determinarán el rendimiento adecuado de los ascensores dentro de su vida útil. En primer lugar, es imprescindible realizar los mantenimientos preventivos y correctivos necesarios para asegurar la calidad de su funcionamiento.

Por otra parte, también dependerá del uso que se haga de los elevadores. No es lo mismo que la utilización sea de carácter privado a que se haga de forma comunitaria, de la misma forma que también tendrá que ver si se ponen en funcionamiento de forma intensiva u ocasional.

Lógicamente, otro aspecto a tener en cuenta es que se utilice de manera responsable y cuidadosa. El transporte de material pesado puede deteriorarlo, así como dañar la cabina en el caso de mercancía voluminosa.

¿Cómo modernizar un ascensor?

Al hacer una renovación parcial del ascensor puedes alargar su vida hasta los 50 años más o menos. Se trata por lo tanto de una acción muy ventajosa porque evitará que tengas que comprar una nueva máquina.

Cuando hablamos de la sustitución total de un elevador nos estamos yendo a la opción más cara, porque comprende la compra e instalación de un sistema a estrenar y la retirada del antiguo. Cabe destacar que tu vivienda se revalorizará al disponer de un servicio tecnológico de última generación.

Por el contrario, el servicio de modernización consiste en mejorar su funcionamiento y optimizar su rendimiento, además de aumentar la seguridad y actualizar el diseño. Como dato informativo añadiremos que el consumo energético se verá reducido, gracias a los nuevos componentes innovadores creados para tal fin, hasta llegar en algunos casos al 40 % de ahorro.

Además, desaparecerán los ruidos que suelen hacer los ascensores antiguos para dar paso a una máquina de última tecnología con todo tipo de detalles.

Si cada vez tienes que llamar más veces al técnico para que vaya a reparar el elevador y las reparaciones cada vez son más frecuentes, es señal de que tienes que analizar la situación.

Aunque la vida útil de un ascensor haya llegado a su fin, esto no significará que tengas que invertir necesariamente en comprar uno nuevo. Gracias a las constantes innovaciones tecnológicas contamos con la posibilidad de renovar por fuera y por dentro tu elevador para que puedas utilizarlo muchos años más. Ganarás en confianza y seguridad evitando una inversión alta.

El ascensor más antiguo del mundo

¿Sabías que el ascensor más antiguo del mundo, tal y como lo conocemos actualmente, data de 1823? Burton y Hormer están considerados los padres de este invento, que se puso a prueba por primera vez en Londres con el nombre de cabina de ascenso o cuarto ascendente.

Entonces lograron elevar a 20 personas a 37 metros de altura, y a partir de ese momento fueron apareciendo avances que lograron perfeccionar la estructura y el funcionamiento. De hecho, este primer prototipo no ofrecía las garantías de seguridad suficientes.

El primer diseño en cumplir con unas mínimas condiciones fue el ideado por el físico estadounidense Elisha Graves Otis, un visionario que incorporó al mecanismo un freno como recurso de emergencia para evitar accidentes en caso de que la cuerda que sustentaba el ascensor se rompiera.

Este modelo fue presentado en la Exposición Universal de Nueva York en 1853 y su inauguración tuvo lugar en 1857, en la tienda E.V. Haughwout & Co situada en Broadway y dedicada a la venta de objetos de porcelana. Su mecanismo estaba impulsado por un motor de vapor y podía elevar hasta seis personas a 10 metros por minuto.

Erhardt Weigel, inventor del primer ascensor funcional

No obstante, te resultará curioso saber que su mecanismo, aparentemente simple y sencillo, ya fue utilizado desde la Edad Antigua. Ahora bien, el primer aparato lo más parecido a lo que hoy conocemos se atribuye al matemático Erhardt Weigel, inventor del primer ascensor funcional en 1687, que él bautizó como silla de ascenso. Su mecanismo era muy primitivo y se basaba en un sistema de poleas accionado por tracción animal.

Matthew Boulton y James Watt, unos años antes de la aparición del ascensor de Burton y Hormer, ya habían plantado la semilla con algunas de sus invenciones como, por ejemplo, la máquina de vapor. Poco después, en 1845, William Thompson creaba el primer ascensor hidráulico.

Luis XV y el ascensor de Versalles

Otra curiosidad que te desvelamos: ¿has oído hablar alguna vez de la historia del ascensor de la fachada del palacio de Versalles? Se trata de un mecanismo de poleas que se accionaba a mano y que el monarca Luis XV ideó para subir a la segunda planta sin tener que cruzar todo el palacio y así evitar ser visto.

Fue instalado en 1743, de ahí que muchos otorguen a El Bien Amado el privilegio de ser el precursor de este invento. Por tanto, como has podido comprobar, aunque la patente se atribuye a Burton y Hormer, son muchos los nombres propios que giran en torno a la autoría de este aparato, cuyo sistema de funcionamiento ha sido usado desde la civilización egipcia.

Recuerda tener un buen mantenimiento de ascensores siempre para poder conservar lo mejor posible. Esperamos haberte podido sorprender con algunas curiosidades sobre el ascensor más antiguo.