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Mantenimiento de puertas de garaje: engrasado de cadenas y piezas

Las puertas de garaje motorizadas o automáticas nos aportan una gran comodidad en nuestro día a día, por eso la avería de las mismas nos puede provocar un perjuicio igualmente importante. Para prevenir los problemas más frecuentes de las puertas de garaje (atoramientos, atascos, fallos y averías en el motor, etc.) debe efectuarse un sencillo mantenimiento. El orden en este sentido nos evitará problemas mayores y facturas de reparación más abultadas.

Engrasado de la cadena

Una tarea que podemos efectuar nosotros mismos es el engrasado periódico de las distintas piezas que conforman el sistema de apertura y cerrado de la puerta de garaje. Si nuestra puerta es de tipo lateral, seccional o enrollable, lo normal será que disponga de una cadena o de una correa. Deberemos procurar que esté siempre limpia y, en el caso de tratarse de una cadena, de que esté siempre correctamente engrasada. La falta de lubricación es uno de los problemas más frecuentes y derivan en la rotura de las pequeñas piezas que conforman la cadena. Llevando a cabo este pequeño trabajo, evitaremos los problemas relacionados.

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Vías y rodamientos

En el caso de puertas de apertura lateral, es muy importante inspeccionar y mantener limpios los rodamientos y vías que facilitan la apertura y cierre de las mismas. Con un cepillo de cerdas duras, agua y jabón podremos despejar la suciedad que pueda encontrarse en esos huecos de difícil acceso. Antes de aplicar la grasa, es conveniente que quede todo bien seco. Evitaremos así posibles problemas por oxidación.

Automatismos hidráulicos

Por otra parte, en el caso de que nuestra puerta sea de tipo batiente, el automatismo será hidráulico. Aunque el mantenimiento debe ser llevado a cabo por un profesional, podemos asegurarnos de forma periódica de que no exista suciedad que pueda provocar un atasco al abrirse o cerrarse la puerta. Con un paño húmedo, deberemos frotar las distintas piezas del automatismo para conservarlas limpias.